Cuidado con los freelance – No es oro todo lo que reluce

Cuidado con los freelance – No es oro todo lo que reluce

Hoy vengo a hablaros de los freelance. Sobre todo esos que contratas en sitios de microservicios. Esta historia está basada en hechos reales.

Trabajo a realizar por el freelance

Digamos que una amiga necesitaba un trabajo puntual y más bien fácil y para ello contrata a un freenlace en una de esas multiples webs de microservicios. El trabajo era fácil.Solo tenía que clonar su web en otro sitio para que ella la fuera modificando para adaptar su web a la nueva ley GDPR.

Ante una trabajo así a mi se me ocurren mil maneras de abordarlo. La primera es un usar un entorno de pruebas como el que ofrece CDMON y así ahorrarte el dinero del hosting durante ese cambio. Ella tiene la versión más básica de SiteGround. Así que en su hosting no lo podía hacer y por eso contrata a un freelance.

Otra opción (que a mi se me ocurre y a un coste más bien barato) es montarme un VPS con Digital Ocean o con OVH y luego instalar Serverpilot y así pues en nada tienes un WordPress (su web está realizada en WordPress) y en 2 patadas tienes todo funcionado.

Hay muchos más métodos. Se podía hacer en local pero ella quería ver el rendimiento online y por eso contrató el servicio.

Lo que paso después parece sacado de una película de miedo. El  chico contrata un hosting para hacer esto (y para llevarse el algo de referido). Después de eso le pide acceso al panel de control para modificar las DNS. Ella por supuesto no se lo da. El hombre se empieza a poner nervioso (ve que al final no se lleva el dinero). No hacía falta contratar un hosting para tan poco tiempo pero como cobraba poco por el trabajo (ya se sabe que en esas webs no se paga mucho) pues se quería sacar algo de dinero por otro lado.

Mi amiga se empieza a poner nerviosa. Hay cruces de mails y demás y al final mi amiga le hace una redirección (con un registro A y un CName) al hosting que el chico había contratado. En ningún momento tiene que tener el acceso a las DNS para nada. Se hace la redireccion (se había creado un subdominio para esta web de tránsito) y arreando.

Al final el chico se lo pone y cobra el servicio (después de mucha desconfianza por mi amiga y viendo que el chico no era muy legal.

Resultado

Ahora mismo el subdominio apunta a una página landing en la que el freelance pone a la venta el dominio (iluso sino eres el dueño del dominio no puedes vender el dominio y menos un subdominio). El hombre no había quedado contento con lo que había cobrado y quería sacarse unos dineros.

Conclusión

Entiendo que para trabajos así sencillos pues tiras de servicios de estos para que te lo hagan por poco dinero (la vida del emprendedor es dura y muy pobre) pero al final y la moraleja que podemos sacar con esto es que cuando tu web es parte de tu medio de vida no se puede dejar en manos de cualquiera porque te la lía a la mínima. Por eso confía en profesionales de verdad, y si tienes algo de confianza con ellos y sabes como trabajan mucho mejor. No sea  que te encuentres con la sorpresa de que en vez de tu web te encuentras con algo que no tiene nada que ver con tu web o de repente ves que tu dominio apunta a una web porno.  Confía en profesionales.

 

Photo by Simon Hattinga Verschure on Unsplash